Poemas

La poesía surge cuando un sueño se convierte en palabra. Los versos juegan y se retuercen, suben y bajan, chocan y estallan como fuegos artificiales, descienden por toboganes de agua o se esconden en bosques de árboles mágicos.
La poesía es un viaje al mundo de los sentimientos, de las emociones. En estas páginas te ofrezco mis poemas para soñar, para sentir, para pensar, para sonreír.

 

Amanecer

Ernesto Rodríguez Abad

Jirones de sábanas viejas,
las nubes, huían de un cielo
cansado.
La tierra esperaba ansiosa
una lluvia de sueños y magias:
amanecía.
Pedazos de vidas lloraban cansadas
sobre montañas fuego y de lava.
Y un sol ciego, cruel
arrojaba a la tierra bostezos
de fuego.
 

¿Dónde se esconde la paz?

Ernesto Rodríguez Abad

 
Buscaba asustado 
entre los escombros
un trozo de cielo.
El niño en suspiros 
y sonrisas leves
su miedo escondía.
¿Dónde está la paz?
El niño corría
por el campo frío
y el mundo era un muro.
No lo comprendía.
¿Dónde está la paz?
El valiente niño 
le tendió la mano 
a otros que sucios 
y hambrientos huían 
en busca de un cuento
donde reinan hadas, 
duendes y sonrisas.
¿Dónde está la paz?
Les habían dicho 
que era una paloma.
Miraron al cielo, 
allí no volaba.
¿Dónde está la paz?
Les habían dicho
que un día vendría.
Se oyó tras las nubes 
un eco de voces 
venidas de un sueño.
Las manos temblaban 
tras lluvia de plumas.
¿Dónde está la paz?
Sollozaba el viento.
¿Dónde está la paz?
Murmuraba el niño.
El muro caía.
Piedras y sonrisas…
Voló una paloma…

 

Pescador de estrellas

Ernesto Rodríguez Abad

Sentado en una nube, 
soñador incurable, 
compite con los gatos, 
creyendo que en la luna 
habita la poesía.
Chistera 
Con anzuelo de luz, 
pesca estrellas fugaces 
y cabalga en su cola 
tras quimeras y sueños.
No despiertes jamás 
buscador insaciable 
de mundos irreales,
de palabras perdidas, 
de momentos y vidas
donde reine la paz, 
donde viva una niña 
de mirada de nácar 
y sonrisa de hada.

 

Palabras

Ernesto Rodríguez abad

Hay palabras que vuelan
Hay palabras que manchan
Hay palabras que matan
Hay palabras que hieren
Hay palabras que mueres
Hay palabras malditas
Hay palabras proscritas
Hay palabras prohibidas
Hay palabras olvido
Hay palabras martirio
Hay palabras suspiro
Hay palabras caricia
Hay palabras de arena
Hay palabras de sol
Hay palabras de mar
Hay palabras que queman
Hay palabras que aman
Hay palabras que penan
Hay palabras palabras.

 

¿Qué sabían ellos de la guerra?

Ernesto Rodríguez Abad

¿Qué sabían ellos de la guerra?
¿Qué tenían que ver con la ambición,
el odio y el hambre de poder?
Apenas habían comenzado
a vivir.
Apenas balbuceaban palabras
inocentes.
Tenían un fusil hecho
con tablas rotas…
Creían que jugaban.
¿Qué sabían ellos de la guerra?
Tenían avión hecho
de trozos de periódicos…
Creían que volaban.
Pensaban que del cielo
las estrellas fugaces
únicamente caen,
aquel día de julio
cayó la muerte a ciegas.
Siete niños murieron
sin poder escribir la paz
en el cuaderno.