{"id":1310,"date":"2016-12-02T13:40:25","date_gmt":"2016-12-02T11:40:25","guid":{"rendered":"http:\/\/ernestorodriguezabad.com\/?p=1310"},"modified":"2021-05-26T09:25:18","modified_gmt":"2021-05-26T07:25:18","slug":"el-hombre-que-era-mas-pequeno-que-las-lentejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/?p=1310","title":{"rendered":"El hombre que era m\u00e1s peque\u00f1o que las lentejas"},"content":{"rendered":"<div>Esta historia ocurri\u00f3 hace ya tantos, que ni siquiera es seguro que haya pasado. Eran los tiempos en los que la gente hablaba con los animales y los gigantes capturaban nubes para hacer dulces.<\/div>\n<div>Pero nuestra historia no es de gigantes; al contrario, es el relato de un ser diminuto.<\/div>\n<div>Lleg\u00f3 a la ciudad grande, un hombre peque\u00f1o. Era en realidad del tama\u00f1o de los minutos, de los suspiros o de las lentejas. Caminaba despistado por las calles, mirando los rascacielos y las palomas que sub\u00edan a la luna.<\/div>\n<div>Casi nadie lo vio. S\u00f3lo se le acercaron los gorriones desocupados, las barrenderas de minutos inservibles, los mendigos que cantan a la luna y los gatos callejeros.<\/div>\n<div>La gente iba y ven\u00eda. Caminaban sin cesar. No miraban,&nbsp; no sonre\u00edan. La piel se hab\u00eda vuelto gris, las manos no sab\u00edan acariciar, las palabras ten\u00edan miedo a ser pronunciadas.<\/div>\n<div>El hombrecillo, acorralado entre ruedas, zapatos y ruidos presurosos, miraba con los ojos atemorizados. No entend\u00eda hacia d\u00f3nde quer\u00edan ir, huir, desaparecer.<\/div>\n<div>Hab\u00edan perdido la agradable sensaci\u00f3n de quedarse parados, sin hacer otra cosa que mirar, en una hoja en blanco, en una palabra, en la esquina de la brisa al atardecer.<\/div>\n<div>\u00bfA d\u00f3nde quer\u00edan ir?<\/div>\n<div>\u00bfHacia qu\u00e9 lugar caminaban?<\/div>\n<div>El resto del relato sucedi\u00f3 en la entrada de un enero despistado. Justo en la puerta, el hombrecillo tembl\u00f3 de fr\u00edo y un copo de nieve cay\u00f3 del dintel. \u00c9l lo mir\u00f3 aterrado. Parec\u00eda que todo el cielo se le ven\u00eda encima. El golpe lo enterr\u00f3 en la tierra. Nunca m\u00e1s lo volvieron a ver los gatos taciturnos, las vagabundas que recogen estrellas extraviadas ni los insectos temerosos.<\/div>\n<div>El hombre semilla renaci\u00f3 en un \u00e1rbol enorme. Sus ojos navegan por otros meses regalando deseos, dejando ilusiones a su paso, dibujando sonrisas.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta historia ocurri\u00f3 hace ya tantos, que ni siquiera es seguro que haya pasado. Eran los tiempos en los que la gente hablaba con los animales y los gigantes capturaban nubes para hacer dulces. Pero nuestra historia no es de gigantes; al contrario, es el relato de un ser diminuto. Lleg\u00f3 a la ciudad grande, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1311,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1310","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1310"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2281,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1310\/revisions\/2281"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}