{"id":397,"date":"2012-06-14T20:23:19","date_gmt":"2012-06-14T18:23:19","guid":{"rendered":"http:\/\/ernestorodriguezabad.com\/wordpress\/?p=397"},"modified":"2021-12-01T11:18:56","modified_gmt":"2021-12-01T09:18:56","slug":"los-hombres-de-negro-el-dinero-y-la-quimera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/?p=397","title":{"rendered":"Los hombres de negro, el dinero y la quimera"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Los hombres de negro, el dinero y la quimera<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">&nbsp;La lluvia de noticias cae incesante sobre nosotros, como un mon\u00f3tono canto de mal\u00e9ficas sirenas o como la insistente risotada de los pavorosos duendes que viven en las cajas fuertes de los bancos. Estamos viviendo momentos de desaliento, de desamparo incluso. Los ciudadanos asistimos at\u00f3nitos a esta avalancha de sinsentidos, de comentarios financieros, de riesgos econ\u00f3micos, de listas de tareas y restricciones&#8230; Confusiones a las que nos someten los noticieros a diario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Y entre todas esas noticias y rumores, aparecen \u00ablos hombres de negro\u00bb. Record\u00e9, al o\u00edrlos nombrar por primera vez, el miedo que me daba, cuando era peque\u00f1o, el \u00abhombre del saco\u00bb. Lo sent\u00eda como una amenaza que acechaba y que me meter\u00eda en su negruzco fardo en cualquier descuido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Ahora soy grande y aun me desconciertan esos hombres de negro que nadie conoce y que vendr\u00e1n de no se sabe d\u00f3nde a llevarse nadie sabe qu\u00e9. Lo \u00fanico que intuimos es que son malvados y que hay que tenerles miedo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No soy economista, as\u00ed que no voy a hablar de econom\u00eda; no soy pol\u00edtico, as\u00ed que no voy a hablar de pol\u00edtica. S\u00f3lo deseo que el sentido com\u00fan sea el que reine, que la paz sea el pan de cada&nbsp; d\u00eda, que la felicidad llene de bondad los corazones. Estamos creando una sociedad en la que la insatisfacci\u00f3n aumenta de hora en hora. El \u00edndice de suicidios se ha visto incrementado desde que esta manipulaci\u00f3n de los sentimientos y las emociones dirige nuestra sociedad. Las depresiones, la ansiedad y la desgana acosan al ser humano en un mundo despiadado que nos convierte en n\u00fameros, en simples y fr\u00edas cifras de estad\u00edsticas y estudios sociol\u00f3gicos. Somos m\u00e1s, somos personas, somos sentimientos.&nbsp; \u00abCrisis\u00bb, palabra cruel y despiadada. Se ha convertido en el t\u00e9rmino m\u00e1s usado en los \u00faltimos tiempos. Y planea sobre nuestras cabezas como una amenaza invisible, como un \u00e1ngel exterminador, o como los soldados de una implacable y cruel guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Hay quienes piensan que estamos sumidos en una especie de guerra: la tercera guerra mundial. S\u00f3lo que es una batalla larga, sin armas de fuego, sin bombas ni dagas. El arma y el motivo son el dinero. Los soldados, invisibles entes de las finanzas; las v\u00edctimas, los ciudadanos que s\u00f3lo son un n\u00famero en las listas del paro, un nombre en los documentos de desahucio, una cifra como votantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Y de esta guerra de las finanzas, \u00bfqui\u00e9n saldr\u00e1 ganando?, \u00bfqui\u00e9n se coronar\u00e1 con los laureles de la victoria? No nos enga\u00f1emos, no tocar\u00e1n la victoria los humildes trabajadores, las mujeres que bregan cada d\u00eda con las labores de la casa y del campo, los ense\u00f1antes, los estudiantes, los campesinos&#8230; La gloria de ese triunfo la gozar\u00e1n los invisibles y poderosos jugadores de esta partida de ajedrez con piezas de euros y d\u00f3lares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Todo bajo la mirada escrutadora de los hombres de negro, enigm\u00e1ticos vig\u00edas de este mundo desquiciado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">En mi ingenuidad de solo ciudadano de este mundo, yo me atrevo a preguntarme \u00bfy, d\u00f3nde est\u00e1n los pol\u00edticos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00c9poca complicada la que vivimos. Los pol\u00edticos est\u00e1n enmascarados en el descr\u00e9dito, en la discusi\u00f3n que persigue lograr su poder, en los intrincados laberintos del mando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">La clase pol\u00edtica tiene el deber y la obligaci\u00f3n de acercarse a la gente. Es necesario que escuchen el latido del coraz\u00f3n del pueblo, ellos son la voz de los votantes, no la voz de los que sufragan las elecciones. No es momento para esconderse en discusiones inacabables para lograr poder, es el momento de la verdadera lucha. De la lucha por lo humano, por las gentes, por la vida. Mas teniendo en cuenta que no es el dinero el valor y el motor de la vida. Los seres humanos sabemos que, como dec\u00eda Saint-\u00c9xupery: \u00ablo esencial es invisible a los ojos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Pero los pol\u00edticos, ciegos y sordos, niegan lo que hace el contrario, sin caer en la cuenta de cuanto confunden a los ciudadanos. Las tesis puramente pol\u00edticas desaparecen para insultar como si los votantes fu\u00e9semos tontos. La ideolog\u00eda determina la palabra y la palabra puede cambiar el mundo si se usa bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">H\u00e9ctor Abad Faciolince en su hermoso libro El olvido que seremos, en la p\u00e1gina 24 dice: \u00abSi quieres que tu hijo sea bueno, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo m\u00e1s feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Yo me pregunto \u00bfes tan dif\u00edcil que todos los que ostentan alg\u00fan cargo, o tienen un m\u00ednimo de poder, comprendan esta reflexi\u00f3n? Es el deber de quien manda lograr que las personas que est\u00e9n a su cargo vivan bien, es una obligaci\u00f3n velar por el entorno, pues de \u00e9l dependemos los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Un pueblo alegre puede luchar. Un pueblo triste se envuelve en nubes grises y no camina. Un pueblo alegre es capaz de caminar en busca de la utop\u00eda. Un pueblo triste se inmoviliza, se olvida de caminar. Si queremos progreso, tenemos que regalar alegr\u00eda. La risa es un motor, la esencia que nos gu\u00eda en el camino.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333333;\"> Miguel Hern\u00e1ndez, en sus inolvidables Nanas de la cebolla, pide a su hijo que no deje de re\u00edr, que se agarre a la risa&nbsp; como un guerrero a su espada: \u00abEs tu risa la espada m\u00e1s victoriosa\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No, no permitamos que nos arrebaten la alegr\u00eda. Somos ilusi\u00f3n, somos camino a recorrer y sin sonrisas es muy dif\u00edcil caminar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No, no dejemos que nuestros j\u00f3venes, los j\u00f3venes de esta vieja Europa, piensen que el \u00fanico objetivo y valor del mundo es el dinero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No hagamos de las finanzas nuestro rey. La vida es m\u00e1s compleja, m\u00e1s grata y rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">El ser humano es ilusi\u00f3n, solidaridad, esperanza, amor&#8230; Ese es el tesoro. Un cofre repleto de valores, de sentimientos y emociones; algunos positivos, otros negativos. Pero todos conforman un ser complejo, que piensa, que decide, que se debate en un mundo hostil. Pero un ser humano, no un aut\u00f3mata regido por hilos de oro en un escenario de bancos y paneles de la bolsa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No, eso no. El ser humano es alegr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No permitamos que los hombres de negro nos intimiden. Luchemos. Corramos tras la quimera. Ella es la luz y el motor que nos hace caminar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"right\"><span style=\"color: #333333;\">Ernesto Rodriguez Abad<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\" align=\"right\"><span style=\"color: #333333;\">Libro del mes<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00c9ric Pintus, R\u00e9mi Saillard, Hambre de lobo, Oc\u00e9ano, 2011.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Libro desconcertante, ir\u00f3nico, inquietante&#8230; Palabra e imagen nos&nbsp; narran las peripecias de un lobo melanc\u00f3lico que tiene mucha hambre. Es invierno y no encuentra alimento alguno. No quiere acercarse mucho a la cuidad, tiene miedo de que los hombres lo maten. Pero cae en una trampa para osos. El pobre lobo ve como&nbsp; se acerca su fin. Hasta que aparece un conejo burl\u00f3n. Las cosas cambian. Lo que parece l\u00f3gico se cambia en il\u00f3gico. Nada es definitivo en el bosque de la vida.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hombres de negro, el dinero y la quimera &nbsp;La lluvia de noticias cae incesante sobre nosotros, como un mon\u00f3tono canto de mal\u00e9ficas sirenas o como la insistente risotada de los pavorosos duendes que viven en las cajas fuertes de los bancos. Estamos viviendo momentos de desaliento, de desamparo incluso. Los ciudadanos asistimos at\u00f3nitos a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":553,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[7,1],"tags":[],"class_list":["post-397","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-notas","category-uncategorized"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=397"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/397\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1733,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/397\/revisions\/1733"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}