{"id":724,"date":"2012-08-31T16:27:34","date_gmt":"2012-08-31T14:27:34","guid":{"rendered":"http:\/\/ernestorodriguezabad.com\/?p=724"},"modified":"2021-05-26T09:23:15","modified_gmt":"2021-05-26T07:23:15","slug":"incendios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ernestorodriguezabad.com\/?p=724","title":{"rendered":"Incendios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">La infancia es un lugar. En ese espacio ideal est\u00e1n los recuerdos. All\u00ed acudo a menudo. Voy cuando quiero encontrarme con mi verdadero yo, cuando deseo hallar respuestas a este denostado mundo, cuando quiero comprender algunas irracionales actitudes de los humanos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Mi abuelo trabajaba en el bosque. Me hab\u00edan contado que hacia carb\u00f3n quemando \u00e1rboles. Yo no comprend\u00eda que de una madera quemada saliera algo que volviera a dar fuego. El mundo de los ni\u00f1os es as\u00ed: m\u00e1gico y loco. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Lleg\u00f3 el momento en el que mis padres decidieron que pod\u00eda pasar unos d\u00edas con los abuelos. Mi peque\u00f1o bolso con la ropa y mi cabeza llena de ilusiones. Emprend\u00ed el viaje hacia las monta\u00f1as en un cami\u00f3n renqueante, como si tuviese catarro y tos. \u00a1Descubrir el bosque! \u00a1Conocer los secretos de los p\u00e1jaros! \u00a1Escuchar cuentos enredado en la niebla!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Eran d\u00edas fant\u00e1sticos. Iba a comer con los obreros y miraba c\u00f3mo las carboneras dejaban salir al humo encerrado. Eran igl\u00faes de barro y tierra rellenos de madera en brasas vivas. En aquellos d\u00edas ador\u00e9 el fuego. Siempre esas crestas de rojos resplandores y crepitaciones me contaban secretos de la tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Las mujeres y los hombres que hac\u00edan el carb\u00f3n eran alegres. Cantaban coplas picantes, ten\u00edan refranes para todo y trabalenguas indescifrables para jugar con el lenguaje. Re\u00edan a carcajadas. Contaban historias de gatos salvajes, de almas en pena, de amores y de chascos. Se miraban con ojos como ascuas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Yo estaba embelesado aquellos d\u00edas. Con ellos descubr\u00ed las flores que solo sal\u00edan entre las hayas, los acebi\u00f1os y los loros. Toqu\u00e9 los musgos y los l\u00edquenes que recubr\u00edan las piedras milenarias. Descubr\u00ed setas tan extra\u00f1as, m\u00e1gicas y multiformes que ten\u00edan que haber sido dise\u00f1adas por ancianos duendes ya desaparecidos. Admir\u00e9 el poder de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Cuando empec\u00e9 a estudiar en la universidad las cosas se vistieron de palabras nuevas, de especies end\u00e9micas, de consciencia ecologista, de compromiso con la tierra&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Ahora, cuando reflexiono sobre estas cosas, me doy cuenta de que aquellos conceptos yo los hab\u00eda adquirido con los carboneros, con las mujeres que sacaban la le\u00f1a sobre la cabeza, con los que limpiaban la hojarasca para hacer camas al ganado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Aquel fuego sofocado en el silencio de la carbonera, el de los braseros encendidos en la cocina congregando palabras, el de la vela oscilante&#8230; Esos fuegos, los del recuerdo y los que a\u00fan puedo encender me siguen pareciendo creaci\u00f3n, pasi\u00f3n, magia. Est\u00e1n unidos a la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Los otros no los entiendo, los de los incendios descontrolados, los que arrasan. Los bosques son la vida y no puedo aceptar que no cuidemos ese prodigio que es un \u00e1rbol. Hacen falta a\u00f1os, a veces siglos para que un ejemplar de pino, de haya o de barbuzano sea hermoso, majestuoso y fuerte. Si nos fijamos en esos ejemplares est\u00e1n llenos de historias, de secretos de la tierra. Esos fuegos, los del f\u00f3sforo tembloroso en la mano inconsciente del odio, no los entiendo. Esos fuegos son la muerte, la destrucci\u00f3n, la angustia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No puedo aceptar ni entender que alguien queme un bosque. El monte somos nosotros mismos, sin la riqueza que se acumula en su seno, en su coraz\u00f3n secreto la vida se empobrece, se esfuma. Los bosques son la magia de la tierra, el lado de las palabras que se susurran en la noche.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No entiendo tampoco que los responsables de las entidades publicas no velen con el rigor, la entereza y la dureza que se merece la naturaleza. Hemos abandonado el campo, las tierras que antes rodeaban el bosque eran tierras de cultivo, ahora son eriales llenos de zarzas, hierbas secas y basura. Nadie limpia su terreno, ni lo cultiva. As\u00ed cuando alguien enciende la locura, la miserable llama que quema la arboleda, el desatado incendio se proponga como reguero de p\u00f3lvora. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00bfY si volvemos a prestigiar la agricultura? \u00bfY si el agricultor fuese considerado socialmente alguien imprescindible en la cadena de la vida? \u00bfY si miramos con respeto a los bosques? \u00bfY si se vuelven a limpiar los suelos, y si la hojarasca vuelve a ser cama de animales y esti\u00e9rcol y vida? \u00bfY si exigimos a las superficies comerciales que un elevado tanto por ciento de lo que vendan sea cultivado o producido en los campos del municipio donde est\u00e1n enclavados? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">Estas ideas golpean mi cabeza enfebrecida al ver tanto bosque arder bajo la mirada inquietante del que sonr\u00ede socarronamente. Son ideas sencillas, pero b\u00e1sicas y aseguran que la naturaleza y hombre puedan convivir en armon\u00eda. Son la cadena de la vida. Sin los procesos que nos unen a la tierra, sin la colaboraci\u00f3n entre humanos y fuerzas naturales acabaremos matando el planeta. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">No podemos seguir gobernados por intereses econ\u00f3micos dise\u00f1ados en una lejano palacio en el que habitan los mercados. Un palacio que nadie ve, que nadie sabe d\u00f3nde est\u00e1. Estar globalizados no deber\u00eda&nbsp; significar abandonar los campos cercanos para poder hacer grandes transacciones econ\u00f3micas desde un despacho, importando los alimentos desde pa\u00edses alejados&#8230; Posiblemente se gana m\u00e1s dinero, pero se empobrece el entorno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">El planeta tiene un limite. La vida es tecnolog\u00eda, progreso, futuro. Pero tambi\u00e9n la vida, el mundo es naturaleza, \u00e1rbol, tradici\u00f3n&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #333333;\">La vida es un ordenador que titila en la habitaci\u00f3n de una ciudad insomne. Pero tambi\u00e9n la vida es una peque\u00f1a flor que tiembla cuando la brisa le cuenta que el fuego arrasador llega a trav\u00e9s de los campos solitarios.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #333333;\">La vida es el respeto.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La infancia es un lugar. En ese espacio ideal est\u00e1n los recuerdos. All\u00ed acudo a menudo. 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